miércoles, 25 de abril de 2012

Acabo de aprender algo, para mi también  fuiste  esperanza. Pero ahora estoy vacía. Así es como me siento.

Recuerdas la nota que te escribi cuando nos despedimos de ti??
tu padre significaste la esperanza de que si podía crear vida. Crearte. Lo remoto se hizo posible. Para mi fuiste una nueva forma de amor, te disfute tanto que no se contártelo. Pero con el paso de los dias y sin darme cuenta... he sacado de nuevo mi cebolla al campo de batalla y me he protegido del dolor de haberte querido tanto y no tenerte.

A veces pienso que nada de lo que venga puede merecer la pena ahora, dolorida. Te espero tanto, deseo tanto que vuelvas!!! pero por otro lado....

En el poema que te dediqué te he hablado de un corazón cimentado.Eso desearía cada vez que llega la nueva noticia de que no estás !qué días tan dolorosos!!! tanta pena siento que mi corazón se endurece para no llorar más. Pero luego todo pasa. Vuelvo a sentir y mi corazón vuelve a sentirse libre y esperanzado.

Mis emociones suben y bajan, y sin embargo, sé que no llegarás hasta que mis emociones estén tranquilas y deje se sufrir por tí. Se me antoja difícil pero quiero crearte un lugar y no destrozarme en el intento Además si sigo así, te vas a quedar sin papá!!!. 

Bailar con la tormenta

ya os conté alguna vez que la vida nos da lecciones que  no somos capaces de aprender, el problema es que suele hablarnos cuando tenemos los oídos tapados.

Además, todo es más difícil o más fácil de lo que parece. 

Nada es lo que parece, todo es totalmente subjetivo. A pesar de mis intentos por aprender de la gran señora "la vida" vuelvo de nuevo al mismo ciclo, a vivir de nuevo mis errores, a volver a cometerlos. Siempre con todas sus consecuencias. Las mismas discusiones, las mismas penas, los mismos dolores, el mismo llanto, la misma ira, la misma dureza en el alma y en el corazón. Para mí este no es un estado natural, es antinatural. Yo solo sé sonreír y girar la cabeza hasta ver siempre la botella medio llena. Así es como me siento bien. Así supervivo...

Cuando sentimos que nos caemos de nuevo en el mismo lugar, retrocedemos en nuestra historia y volvemos a puntos de desarrollo inversos a nuestro proceso natural. No sentimos mal. Nos sentimos a morir. Caminamos porque tenemos un lugar a donde ir pero no por el placer de caminar. Vivimos porque tenemos que vivir. Nunca por el placer de hacerlo, de vivir, de pasear.

Puede parecer que después de la tormenta siempre llega la calma pero no, señores, estamos equivocados. Después de una tormenta pueden venir 15 tormentas más hasta no dejarnos levantar la cabeza.  Cuando al fin pasan las tormentas tenemos la ilusión de pensar que tras tanta desgracia algo genial, magnífico e inesperado nos aguarda, pero no. Viviremos en la ilusión hasta la próxima tormenta y de nuevo nadaremos por la esperanza descuidada de pensar en momentos mejores y cielos despejados.

El Kit de la cuestión está en VIVIR CON LO QUE SEA, SACAR LO MEJOR DE CADA MOMENTO Y BAILAR CON LA TORMENTA. si no es así, solo podemos Sobrevivir.

lunes, 16 de abril de 2012

Sonriedo

Del vientre de la luna
Se ha escapado un alma.
Sonríe  ante mi desasosiego
Se llevo la ilusión y trajo la esperanza
Se escapo el ama del vientre frío
Y revolotea sonriendo
ante mi desasosiego
Del vientre de la luna
Se escapo un alma
Que espera paciente,
Sonriendo por el secreto que me guarda.
Te veo sonreír como yo
Supervivir a tu manera
Como sobrevivo yo sin ti
Sin tu calor
Sin tu latido
Con el corazón cimentado
me he detenido a escuchar
Pero la luna es sorda
Y no te mercen ya.

viernes, 13 de abril de 2012

Truenos

Poder escribir lo que me pasa por la cabeza se me antoja un regalo tan magnífico  que me creo capaz de ser castigada por com pesar de nuevo y que la balanza se incline siempre en contra.

Estoy tan enfadada con el mundo que en verdad ahora creo en esta posibilidad. ¿que mal puedo haber causado para que mi balanza este cansada?

Siento dolores que no puedo contar. Dolores que no deben salir del pecho pero que encerrados consumen la sustancia tierna y enamorada del interior. Dolores que si salen de mi boca causan truenos y olas que consumen la energía que intentas crear para mí, que pueden hacerte sufrir tanto como a mi. Aun mi corazón bombea con suficiente fuerza para cuidar de ti de este modo.

Sin embargo,  es ahora cuando lo he comprendido  y en el camino he sembrado la guerra. Te exijo que me ayudes sin pedirte ayuda y siento furia porque no lo haces... pero no puedo explicarte por qué necesito de ti.

Estamos cansados de sufrir, yo de intentarlo y tú de esperarme mientras lo intento. Estando solo de verdad, mientras yo te alejo y además  me quejo.

DESPERTARÉ

sábado, 7 de abril de 2012

Fuera de control, esta bien

Decisiones egoístas que se convierten en experiencias difícilmente olvidables. Yo deseaba quedarme en casa protegida
en realidad protegida solo por la monotonía y el control de decidir que hacer y sobre todo si hacer algo o no. Al final me ha ayudado la improvisación y el dejarme llevar. Al final he pasado los días tal y como deben ser, sin darme cuenta, sonriendo y descansando de la necesidad de controlar la corrección a mi alrededor y sobrecargar mi responsabilidad. Lo cierto es que ni yo me aguanto:-) - haz esto así - así no se hace - mejor hazlo como yo lo haría o... - mejor lo hago yo!!! Incansable no, agotada!

jueves, 5 de abril de 2012

10 meses y un nuevo tipo de dolor

Tantas cosas he querido contar que palabras como valor me han faltado.

Desde antaño voy recorriendo errores en un ciclo, errores que van volviendo cuando  yo misma desaparezco. Entre tinieblas y conflictos buceo desesperada por sacar la cabeza en cualquier lugar y siempre encuentro algún pie que me sumerge de nuevo.

en mi ciclo vuelvo a tocar fondo y solo desde la pena y el dolor recupero mi don para versar mis palabras y decirlas en voz alta.

En mis últimos post compartí mi decisión de vivir la vida siendo madre o no siéndolo. Tengo amor en mi vida y sé con total certeza que la culminación natural de este sentimiento es el nacimiento de un nuevo cariño, de un hijo.

Con tanto amor que dar me siento ciega, nublada y desorientada para recibir las lecciones que la vida pretende mostrarme y me va a perdonar esta señora caprichosa pero no hay Dios quién la entienda.

Tanto lágrimas para aceptar que se puede vivir sin un hijo, aún puniendo el listón en la supervivencia. Cuando menos me lo espero me da el glorioso regalo que se empeñó en cambiarme por otro. Lloré al no creerlo y cuándo dejé de hacerlo y comencé a disfrutar y vivir una nube tan merecida como la de cualquier otro vino de nuevo la necia y ciega vida y me lo quitó como para recordarme que no está hecha la miel para el hocico del asno.

Es pues, señores, que donde se supone debí aprender la lección de la vida, me tocó aprender una de las más duras. La alegría de ser madre y la pena de conocer una nueva forma de sufrir al dejar de serlo.

Aquí me quedo con mi pensamiento pues quiero que sepáis que hoy ha sido distinto. No escribo para saber lo que pienso y ordenar lo que siento. Es el momento para mí de gritar algo que bien clarito lo tengo. No sé si me llegará la hora, no sé si volveré a darme permiso a mí misma de disfrutar y sonreír arriesgándome a sufrir. Tan solo estoy aquí intentando buscar el hueco sin pie para sacar la cabeza e intentar dar a los demás lo mejor de mi como espero hacer algún día con el fruto de mis entrañas.

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