sábado, 31 de diciembre de 2016

Adiós pasado. Hola 2017.

Las cosas que me ha enseñado 2016.

A mí no me vale con Facebook. Sabéis que lo importante ocurre aquí. Pues han sido muchas, a principal de ellas es demostrar a las personas que quiero precisamente eso, que las quiero. Aún tengo que perfeccionarlo, lo sé. Tener un papel frente a mi donde escribir con libertad mis buenos deseos ha sido un bonito lienzo sobre el que trabajar.

He aprendido a ser más humilde, a no levantar el vuelo si no estoy al aire libre. He aprendido a callar cuando lo que puedo decir no cambiar nada. Lamentablemente ha habido muchas ocasiones en las que callar no ha supuesto la diferencia, al igual que otras situaciones en las que hablar hizo todo explotar.

No soy una mujer que se apegue a las personas, áspera mi llaman. Sin embargo este año entendí que no pasa nada porque un ser humano sea imprescindible en mi vida. Surgieron amigos nuevos, otros se fueron, regresaron los que estaban lejos. Nació Javier, ¡qué notición! Y él me enseña a sonreír. Me recuerda que solo merece la pena lo que hace mejor nuestro mundo, la importancia real de una sonrisa. Decir te quiero. 

Eva y Oliver han visto la luz y si bien sus enseñanzas vienen en todos los colores me quedo con el cuero y el tacón, cada Princesa se construye a su antojo. 

Lo que deseo para el 2017 se llama Tiempo pero sé que ni los Reyes Magos suman lunas a nuestro calendario. Así que me conformaré con momentos para convertirlos en recuerdos. Con sumar de lo importante y restar de lo superfluo, sonreír. Mi propósito de Año Nuevo pasa por permitirme ser un poco más feliz cada día. Eso también lo entendí. La felicidad no se regala, no es gratis. La felicidad sale de dentro y es una actitud. Consiste en mirar alrededor y sentir que lo que tienes es suficiente, que ellos son el amor que necesitas, que la emoción está viva. Que me equivoco, que fallo, que caigo, que lloro. Puff... he llorado muy poco este año y os aseguro que no me siento mejor por ello así que... no me importa llorar. Menos aún si es de alegría.

Así que, si estas aquí es porque me quieres, yo te quiero. Este lugar es nuestro, es amplio y es poético. Es extrovertido y sincero. Es libre. 

Te deseo lo mejor de todo lo bueno que te pueda pasar, y sobretodo te deseo que no olvides que cuanto tienes es suficiente para ser feliz porque te tienes a ti. Respiras. 

Cada día echo más de menos a mi padre, más que la semana después de morir. Cosas que pasan. Cómete las uvas en el cielo, papá. Nosotros nos las comeremos aquí a nuestra salud. 

Y finalmente doy las gracias a todo aquel que me recordó que me merecía sonreír. Que pueden pasar cosas bonitas sin que la balance del karma se ponga bocabajo. Que es suficiente con quien soy y me puedo relajar de una vez. Hoy quería pasar la aspiradora por toda la casa y solo lo he hecho en el salón y he fregado el suelo de la cocina. Y no pasa nada. Ya está. 

Seguiremos siendo nosotros, pero en versión mejorada.


Permitiros ser un poco más felices

domingo, 27 de noviembre de 2016

27 de noviembre

    
     Hoy hace tres años que mi padre murió. A los 81 y con una salud quebrada era de esperar y aún así me tomó por sorpresa. Son esos instantes que llegan, golpean, trascurren y terminan.

     -Papá ha tenido una parada pero se ha recuperado. Ven. 

Pero se volvió a ir y lo encontré dormido. Pensé que se sentiría bien porque no dependía de una máquina para descansar, llevaba tanto tiempo enfermo que sabía vivir así. Todos sabíamos vivir con su enfermedad, ninguno con su muerte.

     Hoy no lloro más de lo que lo hice mil días atrás. Sin embargo siento más rabia, mucha más. Tengo la sensación de haber aprendido más sobre él estos tres años que mientras estuvo vivo. Imposible, lo sé. Pero sentir es tan libre. Tan indomable. Y reitero, me refiero a conocerle, a entender su motivación para ser quien era, para vernos de esa forma tan peculiar que nunca era suficiente. Para él siempre podíamos ser mejores y la presión funcionó, somos mejores. Una versión mejorada de lo que habríamos sido sin él. Sin sus retahílas, sus historias narradas una y otra vez, sus rostros de disgusto y desilusión, su frustración, su sonrisa cada vez que te ganaba a la brisca, su mandíbula masticando a escondidas... 
Esto me faltó, papá.

     Tengo grabado a fuego el temblor de sus manos curvadas por la vejez. Su cuerpo demasiado maduro para su edad, siempre con su pelo gris en mi recuerdo. ¡Qué mal nos llevábamos! ¡Cuánto nos rabiamos! ¡Cuanto lamento no haberle mirado con los ojos del conocimiento! Odio recordar que solo le vi con ojos de hija, si le hubiera vuelto a ver tras ser madre le habría demostrado que le quería. "Eres pegamento, papá, lo sigues siendo. Desde donde estés has conseguido que todos pensemos juntos en algún momento del día. Unidos en recuerdos y en coraje, porque ahora te vemos mejor que antes".

     He pensado que mi padre había pasado por mi vida de puntillas, en silencio y sin peso. Ahora sé que era a quien más tenía pero de su peculiar forma. Había aprendido a quejarse y sufrir para mantenernos a su alrededor y no le importó entregarse a una vida de dolor para tenernos cerca. Jamás pude adivinar que sería aquel día, estaba mejor. Sin embargo debí imaginarlo. Cuando alquilen como él saca valor para decir a su hija pequeña que debe dejarlo ir y seguir su vida... debería haberlo imaginado. Vernos a todos decididos a ser felices fue tu fecha límite. Cada uno en su lugar, yo por fin embarazada de mis mellizos y con fecha de boda para poder bailar con él. No recuerdo haber bailado nunca juntos, pero seguro que lo hicimos. Seguro. Ahora lo sé. Debí compartir ese momento alguna vez y aunque yo no lo recuerde, él sí. Por eso no le importó marcharse antes de mi vals. 

     Estamos sin ti pero lo intentamos. Solo somos cuatro y hacemos lo posible para no restarnos, seguir unidos. Vernos a ratos, querernos siempre. Ya no peleamos, solo nos queremos. Hemos aprendido a decirnos cosas amables. ¿Por qué no lo hacíamos antes? Cada vez que veo el valor de Sheyla siento que debe estar orgulloso de ella aunque no sabría demostrarlo. Lo haría mal, porque eso lo hacía fatal. Aún así nos fue bien.

   Y no me despido hoy más de él de lo que pude hacerlo ayer. Porque está más cerca que estando vivo.

 "Antes eras mi padre y ahora formas parte de mí. Te quiero como siempre pero mucho más alto"


domingo, 2 de octubre de 2016

DIARIO DE UNA GUERRERA

Respirar, sentir, hablar, recordar, suspirar, amar, andar o arrastrar. Escribir.

Cuando el cielo se nubla, el camino es demasiado empinado para subir sin ayuda, estar solo no es fortuna sino delirio. Cuando las nubes no son un espectáculo de luz y color en el cielo sino el telón de un teatro venido abajo. Cuando el sol no es la esperanza detrás del gris sino una bombilla en el fondo de un pozo. Cuando todo esto se une huye. No está mal. Es sano, ¿sabes? Estás diseñado para sobrevivir pese a quien le pese. Pisando o esquivando es tu elección. Pero viva.



Palabras sombrías para una mujer que acaba de traer vida al mundo. No lo tomes como desasosiego o pena. Entiende mis letras como un recuerdo, un toque de atención de mi conciencia que me ve desaparecer cediendo batallas a responsabilidades sin caducidad. Si, me retuerzo. Porque puedo. Es mi rincón. Responsabilidades sin caducidad son esas que puedes dejar para mañana, o para dentro de unas horas cuando los talones dejen de pujarte como alfileres. Pero mi responsabilidad real, la que si caduca y no soporta ni veinticuatro horas en desagarro soy YO. Mi primera obligación soy yo, llenarme de color, de vida, de pasión, de música, de recuerdos, de momentos con foto, de instantes de risa y ternura. 

Nadie dijo que era fácil. Nadie nos da esa palmadita justo en el momento adecuado. A nadie se le ocurrió avisar de que desaparecemos detrás de su cuerpo diminuto como un tachón de lápiz desaparece con el roce de una goma de borrar. Nadie dijo que el amor no se multiplica inmediatamente, sino que se desvía mientras el cuerpo genera las nuevas dosis. Nadie dijo que ese rincón del alma donde se destila amor también se puede agotar. Nadie lo hizo.

Si ya has venido antes sabes en qué consiste esto. Me quejo. Sí. Total, solo lo hago aquí. Bajo hasta el subsuelo para releer el camino hasta el cielo. Para levantarme y guerrear porque soy guerrera. Soy como tú, como ella y como ellas fueron. Saco fuerzas del dolor, descanso de trabajo y valor de la mente. Me levanto.


Ayer lloré. Hacía mucho que no lo hacía. Y aprendí que era más feliz cuando me dejaba llorar que cuando no me lo permito. Es como mi bebé cuando llora y le decimos que no pasa nada, que es bueno para que sus pulmones cojan fuerza. Yo también soy más fuerte hoy, mis hipidos me han ensanchado por dentro hasta que una conversación simple, perfecta, me ha traído aquí. A vivir. Porque aquí entre la tecla, la pantalla y el bolígrafo yo VIVO. Sin más. SUSPIRO, RESPIRO, SIENTO. Sola, conmigo misma. Me caigo y me vuelvo a levantar. Porque estoy diseñada para eso y soy CAPAZ  de hacerlo. Porque lo MEREZCO. Porque mi vanidad es sana, solo quiere mi supervivencia sin tomar como referencia la de nadie más. Porque a nadie le importa como me siento mientras no lo digo. Porque nadie lee esto si no quiero. Porque si tú lo lees es porque me quieres y quieres lo mejor para mí. 

Desde ahora me propongo un reto. Con veinte minutos me basta, pero todos y cada uno de ellos SOLOS MI TECLADO, MI MÚSICA Y YO. 

Joder, que estamos vivos.


Ya está bien de pena, de cargas.
Mis hijos deben ver mi fuerza, mi guerra, mi sonrisa.
Mi pequeño Javier debe sonreír cuando mi mira y no solo cuando sueña.
Venga, Hadha, tú puedes.
Vamos, Fati, cómete el mundo.
Buenas noches, CONFESIONES.
Gracias por estar aquí.
Gracias por siempre, gracias por todo.
Bienvenido, hijo. Mami se presenta. Siento haber estado perdida.






Hoy preguntaron a mi madre quién era Hadha Clain. No supo qué contestar. 

martes, 13 de septiembre de 2016

Poco que decir, mucho que escuchar

Hoy es uno de esos días en los que vengo aquí sin saber qué tengo que decir. Así ha funcionado este rincón desde siempre. Es esa tarde de café con amigas que empieza con chismes de vecinas y acaba con confesiones insospechadas.

Javier está tardando en llegar. Yo que aposté que se adelantaría como los mellizos. Pues no. Ha decidido quedarse unos días más de los reglamentarios y yo ya he comenzado a pensar/sentir que el lugar que ocupa ahora es el mejor que tengo para ofrecerle. Fuera de ahí, el mundo está loco. Gritamos, rabiamos, regañamos, estamos malhumorados, agotados con un cansancio crónico e irreparable. Vivir tiene sus gajes. Para que luego digan que no puede hacernos daño.

Yo quiero escribir pero no sé qué tiene atada mi mente. Y como de costumbre vengo aquí para que mis dedos me digan lo que mi subconsciente no es capaz de mostrarme. Quizás solo sea cuestión de tempos. Cuando me quedé embarazada de los mellizos había cerrado un ciclo como autora. Escribiendo. Puede que al quedarme embarazada de Javier cerrara otro ciclo, pero en esta ocasión publicando. Me aterra pensar que ahí se acaba todo.

También puede que sea la hora de defender con garras y dientes Por una cama de princesa. Por eso todo lo demás debe quedar aparcado, para que no deje de ver por sus ojos... sin embargo, sé que el corazón me tira hacia delante. Hacia mis guardianes, mientras TDD queda en la reserva. Así se construyó PUCDP, como un escape a la gran historia que para mi suponen Kaiden y Daniela. Mi barbilla se arruga y mis labios se presan el uno al otro. Eso es. A esto he venido aquí. Madammes me necesita, solo así se puede construir TDD. ¿Raro? Ni más ni menos que todo lo demás. Acaso hay algún sistema sencillo a tu alrededor. Yo no lo veo.

Todo está estrictamente retorcido. No hay protocolo de actuación en esta vida, todo pasa por la improvisación y como mucho se acerca a la estrategia.

Y luego están mis "M". Una nueva oportunidad personal que me acerca a un reto que muchos desearían, trabajar con seis corazones más para crear una historia única, conectada, coherente y maravillosa. Donde aprender a delegar, confiar, retocar, mejorar, crecer, aconsejar... pufff que montón de acciones. ¡Ah! Y wasear, claro.

Bueno, hoy no puedo decir que os dejo una gran entrada. No vengo cargada de grandes verdades, ni de confesiones locas, declaraciones de intenciones y frases de bandera. Vengo a descansar, solo a eso. A charlar conmigo misma como he hecho siempre aquí. Sin ser nadie más que Hadha, o Fátima. Hoy no hay diferencia. Buenas noches, mundo. Vive y deja vivir.

#PROYECTOSVIEJOSQUESIEMPRESONFUTURO
#Sueñossincerrar
#Madammes
#TDD
#PUCDP
#Yotambiénsoyprincesa

martes, 16 de agosto de 2016

Cuestión de Suerte


Podemos entender la suerte como un encadenamiento de sucesos que es considerado como casual o fortuito. Quienes creen en la suerte, sostienen que las condiciones de vida pueden depender del destino o de la existencia y utilización de amuletos.


¿Tú qué crees? Yo te cuento lo que sé.

Lo que yo sé es que cada persona sigue su camino, marcado por sus propios criterios, normas, prioridades, valores... En ocasiones, este recorrido nos acerca o aleja de los que tenemos alrededor. Unos entran y otros salen en un proceso natural siempre que no se enmarque en un hecho conflictivo o secante. Lo que no deja de ser natural pero pasa a ser incómodo o indeseable. (A veces cuando me leo parece que sé de lo que hablo). En definitiva, imaginemos que en determinado momento estos caminos escogen entre rodear la colina por la derecha, hacerlo por la izquierda o escalar la cima con cuerdas y picas. Me gustaría pensar que las personas cuyos criterios, normal o valores coinciden... acaban escogiendo la misma opción a la hora de superar la colina. Si lo vemos así (y nos lo creemos), ¿dónde queda la suerte? 

Ni jodida idea.   

Pero creo que si sembramos desastre, deberíamos recoger desastre. Si vamos a malas el mundo nos debería responder con hostias como ruedas de camión. Pero ese equilibrio no es constante, e aquí el quit que define la suerte como lo casual o fortuito. Lo inesperado. Por eso la suerte tiene poco que ver con la justicia o la equidad. Eso sí, demos gracias al Karma que nos hace pensar que si la justicia divina llega a deshoras, la humana  no aparece y nuestros esfuerzos se redoblan sin resultados... él se encargará de colocar cada persona en su lugar. Lo bonito de la vida es que nos da lecciones para que aprendamos a vivir, si no lo captamos a la primera nos da una segunda o tercera oportunidad pero sus métodos didácticos son cada vez más crudos, puro castigo proporcional a nuestra inhabilidad para escuchar sus charlas. En fin... confiemos en el Karma cuando la suerte no nos sonría y repitamos el mismo error por octava vez. Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

Creo firmemente que hay que vivir el momento y dar todo cuanto tenemos cuando podemos. Hay periodos de dar y otros para recibir. Hoy me siento realmente afortunada y no solo es por mí, es por mis hijos. El fruto de mi vida, mi karma.  

Gracias a Dani y Elena por esto:




Sois una fuente amor inagotable, gracias por recordarme de donde sacar lo mejor de mí para querer porque sí. El amor de tío no va en la sangre, sois la mejor muestra de ello.

Gracias mi Emi por estar siempre a pesar de todo. Escribirte fue un regalo para mí y tú has respondido premiando a mis hijos, no hay mejor regalo y tú lo sabes bien. Desde lejos has dado más que muchos aquí cerca y el detalle es lo importante. Las emociones son lo que importa, siempre. 

No sé si lo merezco ni si es cuestión de merecer pero escribo esto para que cuando el amor se me agote recuerde que sé de donde extraer más y más. De dentro, está ahí siempre. No daña sacarlo, el dolor viene porque aún no sé aprender sin sufrir, no sé fluir lo suficiente.

¿Y escribir? ¿Para cuándo? Cuando recupere la fe. En ese momento volveré para escribir sobre la forma en la que la ira se convierte en fe a golpe de amor, paciencia y hormonas. Un saludo lector@s. 

PD: Esto de la maternidad me tiene de un sensible incontrolable. Ahora lloro, ahora río... pero no me voy a privar de nada. Lloro, río, me enfado, respiro, suspiro, vivo. ADELANTE.

¡Sed Felices, Princesas!


viernes, 15 de julio de 2016

Lo que acertó Julio Verne. Yo leo romántica.



   Anoche terminé de leer Cinco días para enamorase de Marta Lobo. Cinco mujeres con más ovarios que epiteliales. Y he pasado la noche pensando en algo que ahora voy a desarrollar.

    Hablo hoy como lectora aleccionada. Sip. He consumido literatura extranjera manipulada por traducciones más o menos acertadas durante años, para acabar descubriendo que la cartera hispana, en especial la española, posee una calidad indudable. 

    Kayla Leiz (Pasión a través del hilo rojo del destino), Beatriz Grant (Ojalá no fueras tú), Mita Marco (Reina de corazones), Idoia Saralegui (La proposición de Carola), Marina Tirado (Elementales y Cambiantes), Myriam Ojeda (Si tan solo fuera sexo) o KircheKirchen (solo publica en wattpad), Brianne Miller (Ángel... Empieza del juego), Maribel Roa (Sueños), Megan Maxwell (incontables), son algunas de las mujeres que me han llevado a pensar en el hombre que da título a esta entrada: Julio Verne. ¿Por qué ellas? Porque son mis últimas lecturas. ¿Por qué él? Porque la imaginación de ese hombre, guiado por la lógica, la ciencia y la cultura lo llevaron a idear posibilidades que han acabado por cambiar el mundo. Y, señoras, la literatura romántica tal y como  hoy la conocemos hace temblar nuestra base social, acabará colocando a la mujer en su lugar. No ese donde todas sabemos que estamos, sino el Podium original. El de mujeres que solo con respirar demuestran seguridad, ambición, emoción y destilan sentimientos sin igualarse a la debilidad. Sin castración sexual, sin limites profesionales. Deseo que llegue el día en que una mujer no tenga que decidir entre demostrar al mundo su verdadero valor como ser útil e imprescindible en su entorno laboral o ser madre, nada más. 


   Yo quiero ser Marina, Luz, Alicia o Rocio. Quiero ser Olympia, Clara, Sarah, Aroa, Leilany, Gina, Jacqueline o Laura. Quiero ser Eva, Daniela o Sara y más que nada quiero que mi hija viva la vida así. Con valor, sin prejuicios, desbordada de pasión y emociones, con una intensidad incuantificable. Creo que la literatura romántica y creo en su capacidad para influenciar y educar generaciones. ¿Por qué? Porque si a mi una lectura me hace crecer como mujer mi hija va a recibir el doble por mi parte, porque será lo que vea. Nuestras hijas serán lo que seamos nosotras multiplicado por diez. Creo que, si una novela de erótica puede mejorar una relación de pareja, una protagonista de bandera hará a la esposa crear su propia erótica. A fin de cuentas en eso consiste la vida, la pareja. En crear situaciones que generan emociones. En disfrutar de encuentros, aprender de tropiezos hasta que levantarse sea un deporte olímpico. 


    Creo que si hay un arma capaz de destrozar el mundo es la religión mal interpretada, siempre se ha dicho que las armas las carga el diablo y las dispara un gilipollas. Solo los valores nos pueden rescatar de holocausto que construye a diario el ser humano. La empatía, el valor, la honestidad, la equidad, la colaboración... nunca avisé de tener la respuesta para nada. Nada puedo solucionar más allá de mi propia piel. Por eso escribo romántica, porque el ser humano es amor, esencia y alma por encima de todo lo demás. Porque por amor se deja todo y se agarra el mundo. Por amor una mujer soporta los dolores del parto y repite. Por amor es el diálogo del hogar y enseña a su compañero a dialogar. Por amor aprende a establecer una lista de prioridades donde ella nunca ocupa la cumbre. Por amor escribimos historias para disfrutar de esa emoción cuando nos falta. Por amor los hombres son cada vez más respetuosos con la mujer de bandera. La que hace la diferencia delante de sus ojos en el instante exacto y los ciega para siempre. Por amor... por amor hacemos tantas cosas... tantas... Por amor nos enamoramos en cinco días, tres años, en viajes en el tiempo, en redes sociales, en supermercados, oficinas... 


    Yo leo y escribo romántica. Yo creo que desde un libro rosa también se puede cambiar el mundo. Así que, cuantos más libros rosas cubran el mundo, mejor será nuestro futuro. 


Por la romántica y la mujer de bandera.





viernes, 8 de julio de 2016

Embarazada, orgullosa y preparada

Estoy embarazada. Bastante, así como de treinta y dos semanas. Tenía un montón de cosas que decir y ahora mismo mi mente se ha apagado. Si sigo a mi instinto seguiré escribiendo y escucharé a mi conciencia, o a mi alma, a mi psique inquieta o a Pepito grillo. 

Estoy cansada, me duelen partes del cuerpo destinadas al placer. Cualquier actividad de ocio se suma a la lista de tareas de "dura ejecución". Todo, absolutamente todo, me causa dolor en los talones y me agrava los dolores del nervio ciático. Agacharme es una labor titánica y no solo por el esfuerzo sino porque a veces parece que en el conflicto el cielo y el suelo chocarán y el Martillo de Thor reducirá los juguetes de mis hijos a cenizas. Más polvo. También es titánica porque es como si te pegas con cinta americana una pelota inflable de Frigo a la panza, dándole varias vueltas a la cinta para que tire la piel y escueza. Luego prueba a agacharte a abrocharte la sandalia y te aseguro que prefieres quedarte en casa en chanclas. 

Hace calor y lo peor es que quiero hacer un montón de cosas que no puedo. Eso es lo peor. Quiero moverme con gracia y soltura por mi casa para tenerla lista cada mañana cuando mis enanos ponen sus piececitos en el suelo. Quiero tenerlos en brazos todo el tiempo que me de la gana sin que me aprieten las ganas de hacer pis cada vez que los subo a la cama, a la trona, al sofá o a la silleta del coche. Pero no puede ser... porque ahora somos más. 



Somos más hablando con mamá cada segundo del día. En casa ya no hay cuatro opiniones, hay cinco. No hay dos bebés aprendiendo de los regaños de mamá y papá, son tres. Javi está muy vivo, vive conmigo. Convive con nosotros. Es mi reloj. Me avisa cuando se acerca la hora de comer, o cuando es la hora de que papá vuelva a casa. Se retuerce cuando los calambres de mi pierna comienzan para recordarme que no los haga empeorar. Me alerta cada noche cuando mi postura para dormir no es la adecuada para él, me enseña que si un bebé de 32 semanas de gestación puede y sabe reclamar su lugar en el mundo su madre NO DEBE SER MENOS. 

Estoy aquí escribiendo las normas de mi casa, de mi vida. Escribiendo nuevas costumbres, construyendo recuerdos para compartir. Labrándome un futuro profesional, personal y algo más. Javier ha venido a nuestras vidas para recordarnos que los sacrificios no son en vano, que se puede dar el corazón sin perderlo en el intento. Se fue para esperar a sus hermanos, no quería ser el hermano mayor y siendo como era solo una ilusión, consiguió su cometido. No hay que nacer para tener sueños, solo hay que ser. ¿Te das cuenta? Una persona no es solo carne, es amor, deseo, labor, empeño, ilusión, esperanza... es un lugar, un hueco en el corazón de alguien. Una persona puede ser solo un recuerdo en el corazón de otra y así estar VIVA eternamente. 

No hay que ser maestro para enseñar, a veces la cuestión más importante es ser alumno para que el proceso de enseñanz-aprendizaje no cese. No es más sabio el adulto ni más ingenuo el niño, no siempre es así. Solo hay que sentir y sentir tanto que dejen de doler los sentimientos de tanto usarlos. Respirar ya no duele, caminar solo cansa. Vivir... cada uno sabe lo que es vivir. 

Y aquí me quedo hoy. Con mi confesión más real. Voy a ser madre de nuevo y lo hago reconociendo que vuelvo a ser alumna de mis hijos porque su manera de ver el mundo es la más saludable de todas. La de los sentidos. Estoy muy orgullosa de mí, orgullosa de ellos y orgullosa de mi familia. De saberla conducir y disfrutar. De no parar de luchar. Orgullosa de ser madre, mujer, profesional y autora. Orgullosa. Y como leí hace unos días: Mi útero es mío. Tres hijos es una número hermoso, una familia maravillosa y no tengo miedo por su futuro porque sé que no será mejor por ser menos para cenar en Navidad. 

Atentamente, un abrazo de esta humilde mujer (también).



lunes, 27 de junio de 2016

El mundo no calibra

¿POR QUÉ NARICES LA GENTE SE COMPLICA LA VIDA?

Forman bandos donde los intereses no se mueven por amistad sino por enemistad, ¿habrá cosa más difícil? No buscan un nexo amable en común, algo de lo que disfrutar en conjunto... no... se unen por enemigos comunes. Y atención, cuando no hay nada importante que celebrar en tu vida, el enemigo es tu vecino que se ha comprado un coche nuevo. Es que era mucho mejor saber que su coche era el más viejo de todo el vecindario y el tuyo no tenía que ser nuevo para ser menos viejo que el del otro. Y de pronto, ocho vecinos miran con recelo el coche nuevo del pringado que se ha entrampado hasta los ojos porque viene el cuarto hijo y no caben todos en el coche. 

Los humanos nos descuartizamos. Cogemos la vida de un semejante y la diseccionamos cual rana en bachillerato de ciencias. Una pata por allí, otra por aquí. El corazón se me rompió al sacarlo... ya no Dios quien monte el bicho este de nuevo. Parecerá más guisado que muerto. Y el vecino menos guapo, menos fuerte. Claro, al vecino "joputa" solo cree que el marido de la Lola va al gimnasio a follarse a una Lolilla y no por el mero placer de mimar su salud. Y además cada vez está más gordo, no más musculoso. Y seguro que la picha se le encoge y no le funciona. Es por todos sabido que la barriga de la Lola son puros gases mal llevados.


Los humanos se deshumanizan. Ven a otro pudrirse en una cuneta y en lugar de prestar ayudan emiten juicios baratos sobre las idas y venidas que lo han colocado allí. Y nunca es la mala fe de un animal, sino errores que el que juzga cometió y por los que fue juzgado. Cabrones. Si el banco le quita la casa; para que la compran si no la pueden pagar. Si sus hijos tienen hambre; para que tiene hijos si no tienen dinero para mantenerlos. Si mi jefe se ahorró las medidas de seguridad en el trabajo y me obligó a trabajar sin casco; que se hubiera quedado en casa, total, si los moros tienen trabajo los españoles también. 

Los humanos mienten porque adoran tener la atención traducida en pena. Ser el que más sufre, el que más penas acumula. El portador del mayor dolor. Cada trabajo es más denigrante y deprimente que el anterior. La suerte compite por desagradar. Todos son el más pobre, todos merecen más que el que hay justo al lado. ¡Hay que ser gilipollas para acaparar dolor por el puto hecho de sangrar más que otro! Y así mismo somos. En otra vida voy a querer ser gorrión, encontrarme a mi Espe y que me salve. O no. 

Los humanos tienen auténtico pavor al cambio. A la pérdida de la situación de confort figurado. El que no tiene aparenta y el que tiene lo esconde, ¡idiota, disfruta! Y esto es lo que yo veo. Mucha crisis arriba, mucha crisis abajo pero la vida es de extremos y no sé cómo coño lo ha hecho el mundo para que quince muertos de hambre pesen lo mismo que doscientos ricachones superfluos y vanidosos, en cuanto a equilibrio se refiere. Si de verdad el pueblo estuviera tan mal no se conformarían con el hurto público, los recortes sanguinarios y el atraco a navaja. Cuando el pueblo sufre de verdad rabia, muerde y se manifiesta. Grita, lucha, patalea. Pero solo son quince. 

Pero es ser humano es un cabrón mentiroso que por aparentar que no tiene se queja, rabia y monopoliza conversaciones sobre todo aquello que la política le quita. Pero en un su cuenta corriente se escribe lo que la política le da. Que los grandes crecen a costa de los pequeños. Que ya no nos sirve con vivir del trabajo (o trabajar para vivir)... No. Ahora hay que sacar para mí, para mis vacaciones en Cancún y las siete videoconsolas de los hijos, para la manicura del Bulldog y el Spa del periquito porque ESO es calidad de vida. Ni seguros sociales, ni servicios públicos... no. ¿Para qué? Mi perro que cague donde le de la gana que yo le doy trabajo al barrendero y mucho es. ¡Qué inútiles que somos!

Y después de ver todo esto, a ver qué profesor de biología es el guapo que entra a una clase de secundaria para enseñar a sus alumnos que la teoría evolutiva de Darwin puso a homo sapiens donde está. Como el ser más evolucionado. ¡Y una mierda! El ser social por excelencia. ¡Sí, claro!

Hoy en día me da vergüenza ser humana, y aún así no pierdo la fe en que nos personifiquemos, o personalicemos... o nos hagamos personas sanas al fin y al cabo. Personas que ayudan, que ríen y disfrutan los éxitos de los demás. Que agradecen lo que tienen y creen en las posibilidad del equilibrio real. Personas, al fin y al cabo. Y si no lo entiendes después de todo esto... no me gusta tu código genético. 

Vive y dejar vivir. Si me quieres joder, síguelo intentado. PASO. 
Trabaja como todo hijo de vecino. Para robarme mírame a la cara que no somos cucarachas.
Juzga tu propia vida. Valora tu interés en la vida de los demás como un índice de todo aquello que desearías cambiar en tu existencia.
Respira. A veces oxigenar el cerebro no va mal a la hora de tomar una decisión acertada o errónea.

En fin, Buenas noches, mundo. Haced con él lo mejor que podáis.

#YOSOYHADHACLAINYPUNTO
#Paísdelocosocupadosenlavidadelosdemásyquenovenlamierdaensupuerta

Princesas y Hadha

Bueno, como por aquí no viene mucha gente solo me paso a contaros que existe un Grupo de Facebook llamado Princesas y Hadha donde podréis estar al día de mis novedades como autora, sorteos, nuevas publicaciones y quizás, conocernos un poco más.

Estás invitad@



También puedes seguir la Página de la novela Por una cama de princesa. Ya a la venta en Papel y digital. Disponible en cualquier librería, solo tienes que decir a tu vendedor: Quiero esta novela. Y él te la servirá en unos días.

Besos, Princes@s




miércoles, 15 de junio de 2016

#TOP 754

Hoy es día de hablar al Diario.

No soy la mujer más fuerte del mundo, ni siquiera me aproximo a la autosuficiencia, la independencia o la fortaleza que caracterizan a la mujer Top10. Soy mal humorada, no sé relajarme, desconectar o perderme. Y, lamentablemente, he llegado a ese momento de la vida en el que me importa un pimiento la imagen que proyecto en los demás, hay momentos del día en los que no me importo ni yo. Pero a pesar de todo esto Sobrevivo como puedo y donde quiero.

No me niego la oportunidad de brillar, aunque si la de hacerlo con intensidad. No me niego a pulir mis defectos, aunque bien merecen ser tapados en lugar de enlucidos. En definitiva, que necesito crecer. Ser mamá es genial, ser esposa magnífico.... Pero hay que ser algo más. Quiero ser algo más: empresaria, autora, profesional. Una mujer All in one. Como todas. Así que de nuevo emprendemos vuelo, de nuevo cual ave fénix, tras el fuego y las cenizas mujeres quedan.

Paso número uno: escribir aquí.
Paso número dos: disfrutar.
Paso número tres: corregir Madammes.
Paso número cuatro: ser mamá, escribir, y no morir en el intento.

Herramientas: Por un workbook para nosotras y Princesas y Hadha.


Y punto, porque #yosoyhadhaclain

lunes, 16 de mayo de 2016

Te lo mereces todo, cariño.

Al habla el miembro hipócrita del grupo. El que olvida sus compromisos, la que obvia lo que otros quieren saben y recibe sin saber por qué. Ya sabéis que Tres días desnuda surgió como mi propósito por destaparme un poco frente a todos vosotros. Dejar de jugar con la retórico y suavizar vuestro camino hasta esta loca mente de escritora romanticona. También sabéis que soy de la opinión de que las personas llegan a nuestra vida con la misma incertidumbre y control con el que desaparecen. Mucho de lo primero y nada de lo segundo. Toda relación merece su pausa, su tempo y ritmo. 


El trece de mayo cumplí treinta y tres años y lo he hecho en uno de los mejores momentos de mi vida. Mis hijos, mi verdadera Cama de princesa, van a cumplir dos años. Mi pequeñín abridor de puertas, mi retoño crece fuerte dentro de mi, día a día y sin pausa. Mi encarnación más estática, mi novela, ya creció y se ha reproducido. Ediciones Coral la ha convertido en una corona digna para un millar de princesas que necesitan recordar lo esencial del amor, la naturalidad de la libre elección, la ausencia de necesidad y dependencia. Ser elegidas, adoradas y vividas. Mi marido ha perdido la lastra de su propia dependencia y es capaz de entregarse a su familia sin reparos. Creo que por primera vez nos sentimos acompañados, y esto es algo que merecemos celebrar. 

Gracias a los que acaban de llegar... ¡Bienvenidos! Elena, Dani y Marco. Mi agradecimento a quienes me han conocido de dentro hacia fuera, sin importar edad, lugar o distancia: Susana y Manolo (ese gran hombre detrás de una magnífica mujer), Maribel, tan lejos y tan cerca. Venus, puedo sentir tu abrazo solo con el deseo de hacerlo, nunca estás lejos.  Esperanza, que convirtió el 4 de mayo en fiesta nacional y el 13 en un día de excepción. Las cientos de personas que dedicaron sus minutos para felicitar a la mujer y a la autora. No me equivoqué cuando en los Agradecimientos de mi novela incluí a mi familia, por convertirme en quien soy hoy. Exactamente así, sin saltarme ningún tropiezo. Mari, siempre tan importante, a punto y perfecta. Mano a mano, empujando. Y gracias a mis Superkekas que pudiendo quedarse donde estaban, en la distancia, decidieron abrazarme y encogerme el corazón. Compartiendo con nosotros sus familias, su tiempo, sus preocupaciones, sus consejos y risas. Tempo al tempo, tiempo al tiempo, lugar a su lugar, lo bueno con lo bueno y lo mejor alrededor. Siempre. Belén, me faltaste, lo sabes. Te quiero pronto aquí.



Ay, Elena, gracias por ser la muletita que a Javi a y mí nos faltaba entre los dos. 

Don Javier... diez aviones podrían escribir en el cielo que merezco todo cuanto tengo pero solo lo he creído cuando me lo has dicho tú.  


China, sentirse una princesa es una cosa, pero verse así, con tus ojos, no tiene precio, Todas necesitamos algo así alguna vez, gracias por ser tú. Por dedicar tu tiempo para mi, es un gran honor. Mis lectoras, Estreyita, Fer, Natalie... mucho de todo esto es para vosotros. Y muchos más que estáis ahí a diario: con frases bonitas, ánimo constante, críticas constructivas. A todos, millones de gracias por formar parte de este momento tan dulce. Aquí queda escrito para poder recordarlo cuando las fuerzas flaqueen... cuando todo vuelva a ser color oscuro. En algún momento debemos digerir el pastel y se acabará lo dulce pero para entonces estaremos preparadas, como lo haría Eva. Como lo hago yo y como lo harás tú, estoy segura.  





GRACIAS A LA VIDA, QUE ME HA DADO TANTO
Violeta Parra. Eterna. 


PD: Y todo esto después de parir una de las últimas escenas de TDD, ahora ya sé donde vamos a ir a parar Sara y yo. Esto tampoco tiene precio.


miércoles, 4 de mayo de 2016

Dilemas

Puff, ¿cómo empezar la entrada de hoy? Es francamente difícil. No tengo muy claro si quiero hablaros de Eva o de mi. He aquí el dilema del escritor, no sabe donde separar la realidad de su propia ficción literal. 

Eva está aquí. Vuelve a estar al aire libre como lo estuvo hasta julio de 2015. No muchos de vosotros entenderéis que para mí lo más difícil ha sido esconderla. Yo la cree para volar, con la poca modestia de sentir que podía ayudar allá donde la dejaran hablar. Sencillamente porque a mí me había hecho crecer. Eva, la eterna Eva. Una mujer que pese a todo se levanta, sonríe con más o menos entrega pero sobrevive. Tiene miedo, se cae, se arrepiente y se arriesga porque ya sabéis que, cuando las piernas están rotas poco importa si te pica un mosquito en la rodilla. Ay... la echo tanto de menos. Poder hablar en sus labios. Suspirar en sus momentos de intensidad. El arrojo en los arrebatos de valor. El calor en el deseo. Todo.

Por una cama de princesa me plantea una duda enorme antes de recibir ninguna crítica, valoración y opinión. La cerré pero es imposible dar una vida por vivida. Su historia no se queda ahí, en la eufórica felicidad del porvenir inundado de amor altruista. El amor se gasta, se arruga y se rompe.

Y aquí entra Sara, la protagonista de Tres días desnuda. Sara ha pasado de reir a carcajadas a encerrarse en un bungalow con un dolor de pies que mataría enanitos. ¿Por qué? Pues porque yo quiero que ella se enamore y yo no estoy por la labor, o quizás es al revés. 

Voy a ser mamá de nuevo. Sí, para ti que conoces cada paso y cada lágrima que he andado por estos lares debe ser una sorpresa. Para mi fue un shock. Pero aquí está el pequeño Javier, mi bebé de 22 semanas que habla con mamá a la perfección. La acaricia y la empuja según la circunstancia, se agita cuando escucha a papá y se encoge cuando regaño a sus hermanos. Valga decir que se pasa encogido media vida.

No paro de pensar en algo que me dijo un hombre mayor hace algunos meses: para tener algo que escribir hay que tener algo que contar. Y yo lo que tengo que contar es lo que pasa cuando el amor es apaleado por el estrés, el agotamiento y la frustración. Que sobrevive solo con reanimación caridiopulmonar de calidad, siendo padres semi-irresponsables que delegan (bien en abuelos o sistemas educativos reglados y no reglados), colocando lo individual a la misma altura de la familia. Porque es muy bonita la independencia, pero cuando ese tiempo se reduce a veinte minutos diarios los tomas sin pensar y no te das cuenta de que has quitado a la pareja diecinueve. Sin tiempo no hay caricias, ni miradas, ni conversación o discusión de calidad. Todo hay que decirlo. 

Así que dicho todos esto, me voy a dormir sin saber qué voy a escribir. Qué quiero hacer o con quién. Y es que, hago lo que puedo, como todas! Buenas noches, princesas. 



miércoles, 27 de abril de 2016

¡En PRE-VENTA!

¡Ya está aquí! La Pre-Venta en papel de Por una cama de princesa está abierta para TODO EL MUNDO: México, Panamá, Chile, República Dominicana, Venezuela, Ecuador... Tienes un mes para conseguirla a un precio excepcional, con regalo sorpresa ¡y sin costes adiciones de envío! Detallazo de Ediciones Coral, Group Edition World¡Es lo que estábamos esperando! SOLO HASTA EL 27 DE MAYO http://www.groupeditionworld.com/preventa




Y además... también estamos ya en Amazon. ¿Te la vas a perder?




SINOPSIS


Eva vive en función a unos principios de honestidad y esfuerzo destinados a compensar sus faltas pasadas. Tras resurgir de los oscuros pozos de la adicción retoma su vida y establece una serie de objetivos a los que dirigir sus esfuerzos: comprar el ático que siempre ha deseado y tener una cama con dossel digna de una princesa de cuento. Pero sus estructurados planes se tuercen cuando una de las amantes del Jefe le dispara tras una de sus maratones sexuales. 


La vida de Oliver Okley, excéntrico y sexy hasta el delirio, queda en manos de una Eva temblorosa decidida a evitar que muera desnudo y desangrado en la soledad de su picadero. 


Oliver ha visto pasar su vacía vida antes sus ojos al amparo de una mujer como ninguna otra: viva, irreverente, divertida, espontánea, sincera e irrompible. No habrá carta que le quede por jugar para llegar hasta ella y hacerle ver que hay Ogros que merecen su confianza. 


¿Preparados para reír y sentir? Pasen y vean, la función va a comenzar. Porque los sueños, sueños son. ¿Oh, no?. 

Dos personas que colisionan en frentes irreconciliables donde no cuenta lo que se construye, sino lo que desaparece cuando nos entregamos a otro y lo que queda cuando volvemos a estar solos.


domingo, 28 de febrero de 2016

Mala vibra, pasando página.

Como ya sabéis no soy una persona que disfrute con los conflictos. Es más, me saturan. Las malas vibras me agotan, literalmente. Quizás por eso he tardado en volver por aquí. En este rincón exploté como tantas otras veces, sin embargo, esta vez han sido muchos los que han compartido mis emociones. ¿Movidos por el morbo y la curiosidad? Quizás. No seré yo quién juzgue al mundo ni al impulsor de su movimiento.

El caso es que si alguna vez juzgué la intermitencia no puedo más que darme con un canto en los dientes, pues aquí estoy de nuevo. Volviendo a lugar del que no debí marchar. Con la mente saturada de gilipolleces sin peso o importancia pero alejada del mundo imaginario que me salva. Y me salvo de nuevo, me rescato de la estupidez de la realidad. Esa que es presentada con crueldad y a golpe de sable. Total, que no tengo nada que escribir porque no quiero escuchar lo que pienso. Que el mundo está lleno de decepciones, de malos ratos... que nos pasamos la vida intentando no ver lo que tenemos delante. 

Pasar página no es de cobardes, es de valientes.
Si amas un buen libro sabes que esto es cierto.
¿Por qué? Porque por cada cien ovejas blancas hay dos hijas de puta que joden a todo Dios que se les pone delante. Y como las ovejas blancas no quieren jaleo ignorar a estas dos y se van a lamer el hocico de las negras que son las más buenas de todas. ¿Raro no? Como todo. Me permito desvariar un rato, que para eso es mi rincón, además lo necesito. Tengo un quiste, un nudo en la garganta que me agria el carácter y ni yo ni mi familia se merecen esto. Hoy juego a la ambigüedad porque me da la real gana, estoy enfadada y no soy cordial. Nunca he pedido que me tocaran las narices y aún así lo hacen. ¿Por qué tengo que seguir coartada por la serenidad y la corrección? No soy basura, ni garrapata, soy una mujer que trabaja dentro y fuera de casa. Doy lo mejor de mí dentro y fuera de ella y además, me he descubierto capaz de llegar mucho más lejos a través de mis libros. Y no voy a parar para ahorrar disgustos a los bosques, plantaré mis propios árboles para compensar los que se conviertan en papel. Ya hago más que muchos para no ser una carga en el mundo, y lo principal de ello es vivir. ¿Para que coño quieres estar vivo si no vives? Al carajo. Uso el lenguaje como me da la gana, con claridad y sin ofender, eso enseñaré a mis hijos. 


Establezco mis objetivos, valoro riesgos, emociones, ganancias y decido por qué vivo. Me equivoco de decisión y de persona, pero vivo. A pesar de los demás, eso es probablemente cierto. Con la certeza de no imponer una realidad individual, solo vivirla. En fin, aquí estoy. Siendo quien soy, siendo Hadha, siendo persona: esposa, madre, hermana, amiga. Con mis defectos, mi ceguera y mi genio. Sin taparlo, aquí lo tienes, te lo enseño. Pero lo más maravilloso de todo es que AQUÍ LO DEJO, porque esto es CONFESIONES, aquí se queda todo. A partir de aquí vuelvo a ser SORDA, a ver HISTORIAS NUEVAS, a sentir AMORES NUEVOS. 


Siento descarte mi mala vibra pero tú sabes gestionarla, yo no. 


viernes, 8 de enero de 2016

#YOSOYHADHACLAIN ¡Y PUNTO!


Seres terrestres, tengo un mensaje para vosotros. El ser humano me vuelve a defraudar. 

Hoy vuelvo por necesidad y no te voy a negar que con lágrimas de pura pena. Hacía tiempo que no veía a alguien reírse se mí de esta manera y pensé que ya no me importaba. Pero sí que lo hace, aunque de una forma muy distinta a como lo hacía hace algunos años. 

Nunca me habría descrito como una mujer de fe. Sin embargo, he podido comprobar que mi fe en el ser humano es incuantificable. Pero eso no impide que mi determinación tiemble en estos momentos. "Una fe que no duda es una fe muerta". No voy a hacer carnaza, solo voy a ser Fátima, sin dejar de ser Hadha. En mi circo. A mis treinta.




Cómo sabes, el veintidós de julio firmé contrato de cesión de derechos sobre la novela Por una cama de Princesa con LXL Editorial. Lo celebré como un gran logro, lo era. Eva llegaría aún más lejos pero eso implicaba abandonar el lugar donde creció, abandonar Wattpad. Lo hizo. Yo también quería llegar lejos con mis sueños. Pero he podido comprobar que el primer camino no es siempre el correcto. Que esa explicación de "todo pasa por algo" es tanto causa como excusa. Es más, he podido comprobar que a veces los sueños cambian de nombre y no nos damos cuenta. Y si has llegado hasta aquí te mereces saber lo importante.


HADHA CLAIN ya no forma parte de Editorial LXL por causas legales vinculantes, pese a quien le pese. Dicha causa es un incumplimiento de contrato tan básico como la no publicación antes de la fecha incluida en el artículo doce de dicho documento. El incumplimiento resuelve el contrato y al resolverse los derechos vuelven al autor. Y punto. 

Podéis llegar a demandar, a enviarme facturas o advertirme por teléfono que podéis publicar mi novela sin mi consentimiento como habéis hecho con alguna compañera. Conmigo no, eso es cierto. Tampoco he dado lugar para ello. Pero no llegaremos más que a destrozarnos mutuamente. Estoy tranquila, he hecho más allá de mis responsabilidades y es realmente lamentable todo cuanto está teniendo lugar en estos días. 

Querido Blog, querido Lector, querida Yo. Doy por zanjada mi relación profesional con la editorial pero, esto no es lo peor. 

Lo más duro de todo es dar por zanjada mi relación con aquellos que fueron mis compañeros. Esos que se han burlado de mí diciendo que soy "cortita". Quiero deciros algo, más cortos son aquellos que lamen donde no hay ni mierda. Bastante larguita he sido al salir de ahí antes de estar atada y desollada hasta la médula. Mi educación no es verborrea, es una manera de vivir que me honra. ¡Y no sabéis cuánto! Os he dedicado unas palabras de afecto que sentía, pero que no merecéis. 

No tengo cincuenta ni sesenta años pero aun así, me basta para saber que estar en una editorial pequeña no implica ser engañada. Y queráis o no queráis, con el tiempo veréis lo que yo. Ojalá existiera la posibilidad de que con vosotros fuera diferente pero he perdido toda fe en ello. En fin. No me arrepiento de haberme dirigido a vosotros con respeto y velando por vuestros intereses, lo que me parece lamentable es que no sepáis ver a través de la tizne que os envuelve. Sí, sé lo que habéis hablado sobre mí y eso me da permiso para dar mi opinión sin recorte. Me esperaba una respuesta de LXL, es normal, es una empresa que no está de acuerdo con mi decisión pero que ha metido la pata hasta hundir mi barco. Pero de mis compañeros no me esperaba esta puñalada, es francamente dolorosa. 

Sí, el barco. Aquel que mencioné cuando secundé el comunicado de los autores de Lxl tras el veinticuatro de noviembre. Perdonadme por tener fe en la familia equivocada. Lo siento, de corazón. Sobre todo en estos momentos. 

Sigo pensando que en la vida tomamos barcos de los que no nos podemos bajar por capricho. No podemos dejar de intentar todo. Y así lo he hecho, he movido mi remo hasta la última corrección de la corrección ortográfica el catorce de diciembre. A pesar de ello solo recibí respuesta el veintiocho de diciembre porque se acababan de dar cuenta de que se cumplía el plazo de publicación. No somos quinientos autores, rozamos la veintena y solo tres autores por publicar. Este error es un mero resumen del desinterés con el que han tratado a Eva y Oliver. Mi barco se ha hundido a cojones. Yo no soy ni Santa Lourdes ni un delfín. Abandono el navío, os lo regalo. 

Y sí te pasas por aquí porque piensas que se me ha subido a la cabeza da igual que te diga que te equivocas. Pero lo haces. Ni mucho menos. Lo que ocurre es que no puedo enseñar a mis lectores, a mis personajes y a mis hijos a vivir con la cabeza bien alta si yo cierro los ojos y amorro sin luchar. No, yo soy Fátima M. Ruiz, Hadha Clain. Un mujer que lucha por sí misma, por su familia y sus sueños. La vida me ha enseñado a palos y ahora no voy a cerrar los ojos porque sí. La siguiente lección será aún más dura.

Voy y estoy plantando cara a la pena colocando cada emoción en su lugar. La rabia con la rabia, la desilusión con la desilusión, el coraje con el coraje, la impotencia con la impotencia y podría seguir eternamente...

Da igual lo que digan los demás, da igual si hablan desde la rabia, la desilusión, el coraje o la impotencia... YO NO VOY A PARAR.

No me voy a parar a Temer.
No me voy a parar a Temblar.
No me voy a detener en un Insulto.
No me voy a dejar herir con la Injusticia.
No me voy a amedrentar por una demanda, me da risa.

Y sobre todo, me niego a volver a leer comentarios de compañeros donde dicen sentirse desilusionados a la hora de iniciar su camino, como autores, a causa de nuestra experiencia. Sé que llevo toda la tarde diciendo que No me apetece volver a lidiar con una editorial pero... MENOS AÚN QUIERO RENDIRME. Eva no lo haría, nunca. Y yo tampoco.

Podréis pensar que soy cortita, sosa... lo que sea. ¡ME IMPORTA UNA MIERDA! Tanto como yo os importo a vosotros. Con compañeros así, #YANOSOYLXL. Solo soy Hadha, una AUTORA, a la que no le importa vender o no vender un libro. Solo quiero VIVIR en paz. Me lo merezco.

¿Chaquetera? No, equivocada. 

Y después de todo esto me cuesta digerir las opiniones de mis compañeros de profesión, toda la tarde dando la cara por no dar explicaciones. Cubriéndolo como una situación puntual que nos les perjudique. Me alegro de ser "larguita".

Y quiero decir más. Quiero gritar ¡GRACIAS! Gracias a cada palabra de apoyo esta tarde, a cada beso de whatsapp, cada audio, cada todo. Ya lo he dicho, pese a todo tengo que agradecer a la editorial haberme obligado a entrar de lleno en un mundo que me ha enamorado, si ellos supieran todo lo maravilloso que me llevo de este tiempo... no sé qué harían. A mis nuevos amigos y amigas, Gracias. A los viejos, aún más gracias. Y como puedo, os voy a compartir esto. Os dejo los Agradecimientos que vais a encontrar en PUCDP cuando, finalmente, esté publicada. Algún día, no tengo prisa. Os quiero. 


AGRADECIMIENTOS

Hay Evas altas, bajitas, rubias, morenas, pelirrojas… las hay que vuelan como cisnes hermosos, otras son gaviotas viajeras, algunas gorriones de la vida, supervivientes sin límites. Pero todas somos esa mujer que trae de cabeza al mundo. La que llora, ríe, trabaja, descansa, lucha, ama, busca, necesita, tiene, sueña…

Por una cama de princesa nació para mí pero la vida la ha mostrado al mundo sin recortes, con esos errores que la hacen enloquecer, dudar, vivir. Querido lector, si tus cubos hoy tiene ruedas, todo el esfuerzo ha merecido la pena. Esta novela es para ti.

Como sabéis la historia de Eva y Oliver comenzó en Wattpad en 2013 y creció por cada voto, cada comentario, cada mensaje compartiendo vuestra vida conmigo. Si ahora puedes leer esto es porque ellos me hicieron sentir que podría lograrlo. Gracias a cada uno de vosotros:

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Gracias a quienes me dijeron: tu mensaje llegó en el momento exacto para hacerme levantar de nuevo. Aún me levantáis a mí.

Gracias a Eva, por recordarme en qué consiste la verdadera amistad, la que no entiende de tiempo, distancia o silencio.

Y por supuesto a mis #locaslectorasGUERRERASinternacionales Susana Moyano, Freyja Silva, Esperanza Fernández Tirado y mi siempre Venus, Ayda de la Cruz. Maribel Roa Martín, sin tu sinceridad no sé qué sería de Eva.

Recordad, no solo se trata de lo que construimos con pasión, sino de lo que desaparece de nosotros mismos cuando nos entregamos con los ojos cerrados.




¿Hay algo más que quieras saber? Pues vas a tener que preguntar.








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