lunes, 10 de abril de 2017

¡Hasta pronto, mundo! Yo me quedo aquí.

Querido Blog:

Soy esa mala amiga que solo se acuerda de ti cuando necesita que le saques una sonrisa.

Hace algunas semanas, alguien muy importante me dijo que más vale decir no que un sí a medias. Me he decidido a soltar. ¿Y qué dejar ir? Difícil.

Estas noches pasadas, entre sueño y duerme vela, me he parado a pensar en lo que tengo y lo que no. Acabé entendiendo que abarco mucho que no tengo así que suelto lo que no me pertenece. Suelo compromisos que no unen, sino que atan. Suelo saludos de paja que a nadie importan y suelto, sobretodo, las armas y las majaderías (vulgarmente conocidas como gilipolleces). Y hace tiempo que me escuece el corre ve y dile, el me dijo, me contó y el te has enterado. Información que pesa pero no empuja. No soy muy de física pero me parece una buena relación; un coche con motor pesa mucho más que uno que no lo lleva, sin embargo se mueve con mayor facilidad porque ese peso es productivo y genera movimiento. Yo quiero que en mi motor solo pese lo importante. Mi motor es una dinamo.

Mi familia, mi salud, mis amigos, mi trabajo y mis letras.


2017 ha arranco con fuerzas en todos los aspectos: como madre, como profesional y como mujer. Tú bien sabes, cajón de mis confesiones, que los cambios no son mi néctar. Ni rebozados en chocolate los trago pero ahí están, como un cambio de rasante pronunciado y sin visibilidad. Pero el único camino.

He firmado mi tercer cuarto contrato este año, no todos literarios, solo dos me darán de comer. Pero son mi regalo, el fruto al trabajo más duro, el que te quita tiempo de sueño y a la misma vez, te hace soñar.

Y es hora de escribir, trabajar y despegar, pero no puedo. Y como no sé qué ocurre vengo a tí, mi buzón del alma. Vengo aquí para escucharme y escuchar mis emociones, porque mis sentimientos los conozco. Me siento triste pero pocas cosas me emocionan si están detrás de la pantalla. Estoy aquí, conmigo misma, y sin sentir. Siento en la calle: corriendo, escardando, cortando, pintando, peinando. Me emociono en instantes y ninguno tiene que ver con las redes sociales. Así que estaré para el RoJa y nada más. Y ahora que lo escribo lo sé. ACABO DE VER el problema, NO TENGO NADA QUE CONTAR. Y desde esta posición todo lo que diga estará vacío. Eso es lo que ocurre. Lo había pensado y ahora lo sé. No tengo nada que ofrecer al público hasta nuevo aviso. Y cuando vuelva lo haré para brillar porque no podrá ser de otra forma, porque la luz la llevo dentro cuando escribo. Yo me lo digo. Porque sí.

Querido Blog, me voy a SENTIR, que de eso se trata. 

Gracias por tanto, de nuevo en un solo párrafo se escribe todo. 

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